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Terapias Kumelen: La búsqueda continua del bienestar

"Las mujeres estamos despertando más la conciencia, tenemos una madurez emocional muy fuerte. El hombre despierta espiritualmente a través de una mujer, ya sea la madre, una hermana o una amiga. Es maravilloso porque finalmente todas las mujeres comienzan a crecer y transformarse e inspiran a los hombres que están cerca de ellas para crecer".

Tirar las cartas y buscar el destino en ellas es una acción ancestral. A veces es un don de familia. Así es el caso de Katherine Repol Gutiérrez, conocida como Sami Eluney, creadora del espacio de sanación y crecimiento personal Terapias Kumelen. Desde niña sentía el don de la predestinación, pero no lo seguía. Sin embargo, la peregrinación y el autoconocimiento la llevaron a despertar una esencia con la cual ahora ayuda a otros.

En una cita con Sami Eluney el objetivo es sanar. Sus sesiones son un espacio guiado para visibilizar heridas ancestrales, equilibrar las energías y desarrollar el empoderamiento. Sami Eluney es el nombre guiador de Katherine Repol Gutiérrez, creadora de Terapias Kumelen. Le sirven para recordar quién es y enfocar su energía durante los encuentros que dirige de registros akáshicos, reiki, gemoterapia y tarot de Osho. Ella es afortunada (quechua) e hija del cielo (mapudungun).

“Yo descubrí este talento en el 2018 en un momento de mi vida en el cual estaba muy perdida”, dice. “Soy educadora diferencial, estudié en la Universidad Mayor de Temuco, y este despertar de la conciencia llegó después de haber trabajado varios años en el sistema. En septiembre de ese año dije ¡Basta! y comencé mi emprendimiento en la casa de mi madre. Ella me ayudó a construir un estudio de trabajo, aunque ahora por la pandemia solo atiendo de forma online”.

La naturaleza etérea

Un año antes Katherine comenzó a prepararse en distintas terapias para desarrollar sus conocimientos. “Hice un perfeccionamiento del Tarot de Osho, porque aunque es algo innato en mí, siento que es importante certificar mi trabajo. Tengo un diploma de registros akáshicos, que son una terapia regresiva que trabaja lo ancestral desde una línea de tiempo. Estudié gemoterapia, una terapia con piedras que busca restablecer la energía del cuerpo junto al reiki. También biomagnetismo y coaching de empoderamiento. Trabajo con herramientas como la Ley de Asunción, que radica en asumir tu poder para que cuanto manifiestes lo que deseas ya exista”, explica.

En ella misma ha probado la fuerza de estas terapias para la curación del alma. Katherine Repol Gutiérrez inició su proyecto después de un carrusel de vivencias personales. “Yo tenía una autoestima muy baja, tuve que reinventarme. Tenía crisis de pánico y una depresión de muchos años. Pensaba que en algún momento me iba a morir. Siento que tenía que pasar por esos momentos para ayudar a otras personas. Mis experiencias en la niñez y adolescencia no fueron fáciles, sin embargo, me he convertido en la mejor versión de mí misma. Siempre estoy mirando más alto, que es mi objetivo, llegar más alto”.

El propósito de Terapias Kumelen es precisamente motivar el empoderamiento. Alentar una mirada hacia adentro y hacer un recorrido al pasado para comprender, sanar y avanzar. La lectura de las cartas es una de esas vías. “Heredé el don de mi abuela materna”, explica sonriendo. Pero pocas veces Eduvina Millán Mera leía el tarot, porque la sociedad de su época negaba y reprochaba las artes adivinatorias. Hoy, superados los tabús, su nieta comprende y alivia el hecho de que alguien tan cercano no desarrolló su misión de vida. Y lo hace a través de Terapias Kumelen, inspirada en la esencia de una palabra mapuche que significa «Bienestar».

“Recomiendo trabajar las emociones, las creencias que tenemos de uno mismo. Sin expectativas, sin resultados, desde el fluir. Desde cada día amarse, valorarse».

Los éxodos del alma

“Hice un viaje de 8 meses por Sudamérica que me cambió la vida: pude creer en mí. Un día salí arrancando de mi casa buscando respuestas. Mochilee, conocí mucha gente, trabajé en la música callejera en restaurantes y micros, vendí comida… Yo era una mujer muy versátil, ¡pero no lo había visto antes! No sabía que podía llegar a dónde quisiera. Conocí el Caribe de Colombia por mi persistencia, mi constancia, mi fe. Sanando patrones y creencias limitantes como que las mujeres no podemos viajar solas. Que nos pueden abusar o robar. A mí no me sucedió nada. La gente me ayudó, me dio alojamiento en sus casas sin conocerme, solo con la intención de hacer intercambios culturales y a través de una aplicación para viajeros”, rememora.

Fue gracias a ese viaje que nació Terapias Kumelen. “Ahora sé que puedo ser versátil. Abrí espacios en las redes sociales. Tengo un canal de YouTube y un TickTock que me ayudan a hacer visibles los temas de los que hablo: las conexiones de alma, la Ley de Atracción, el tarot terapéutico… Creo en mí, eso es lo que comparto. Hago transmisiones en vivo desde 2019. Comencé en Facebook con Descubriendo tu diamante, un programa de servicio a la comunidad para ayudar a las personas que no pueden acceder a una terapia. En Instagram transmito Mujeres y hombres inspiradores, un Live donde entrevisto a emprendedores de todo el mundo y artistas, gente creadora”.

Katherine actualmente vive en el campo, en una zona rural de La Araucanía, en el sector Rinconada del Llau Llau. Desde allí realiza sus terapias online para personas de distintos lugares del mundo, cuida de su invernadero y disfruta de un continuo autoconocimiento. “Los momentos de soledad son sagrados para mí, son de autocuidado. Siento que la soledad está mal catalogada a nivel social. Si vives solo o no tienes pareja eres pobrecito. Es una mala creencia. Es importante que las personas hagamos cambios desde el interior: admirarnos, respetarnos, amarnos, sentirnos cómodos con nuestra propia compañía”, concluye.

Para conocer más a la inspiradora Sami Eluney síguela en las redes de Kümelen Terapias. En Instagram @kumelen.terapias.villarrica y en YouTube Sami Eluney

Edgar Borges, escritor: «Cómo sería la libertad si fuera un gato»

Ser Gato ilustración de Fría Aguilar

En «Ser gato… una oda felina», su autor Edgar Borges se mete en la piel de un prisionero para pensar su fuga, «una hazaña que solo sería posible si fuera el gato que se asoma a su ventana». Publicado por Altamarea Ediciones, cuenta con ilustraciones de Fría Aguilar.

«La mujer me llamó con un chasquido de dedos; en el acto subí las escaleras del edificio. Ya en la puerta, entre desconcierto y decepción, se excusó diciéndome que se había confundido al creer que yo era un gato». 

Edgar Borges es un autor que se sale de los cánones habituales. Sus novelas y relatos han sido escritas casi a lo largo de toda la vida y está considerado como uno de los narradores latinoamericanos más relevantes de las últimas generaciones. Su libro «Ser gato» llegó a Argentina y Chile de la mano de Big Sur.

¿Micro narraciones que cuentan una historia? ¿Una sinfonía de aforismos? ¿Poesía pura y dura? Ser gato es un artefacto literario que trata de un prisionero que imagina la libertad a través de la imagen de un gato.  Esta obra tiene que ver con el límite de los espacios y nuestra propia ubicación en ellos.  Una obra de arte, un deleite para los sentidos, una historia que nos habla del anhelo que tenemos los seres humanos de libertad, de ser quienes queremos ser. 

El escritor venezolano Edgar Borges, afincado en España, desde hace catorce años, sorprende con un libro que llega un año después de la declaración de la pesadilla Covid-19 y que se lee como un largo poema ilustrado.  Ser gato es texto imprescindible para que volvamos a contemplar las cosas sin imposiciones ajenas, como lo haría, precisamente, un pequeño felino domesticado.  

Ser gato y la idea de la metamorfosis

Borges, con magistral soltura nos muestra cómo la tensión entre el encierro que nos impone el orden establecido y la posibilidad de imaginar nuevos mundos se resuelve en la metamorfosis, otro de los grandes temas del libro. 

Ser gato, como la propia esencia de la colección donde se publica, es un libro híbrido. El escritor se mete en la piel de un prisionero (o el rol que el lector quiera imaginar) para pensar su fuga: hazaña que, según él, solo sería posible lograr si fuera el gato que se asoma a su ventana. Su lectura evidencia el cruce temático entre Ser gato y La transformación de Kafka, una de las influencias más visibles en la obra de Borges. Una metamorfosis imaginaria, un tema presente en la escritura del narrador venezolano.  

Para Edgar Borges, a través de la imaginación y el lenguaje, la metamorfosis es posible y la literatura siempre tiene el potencial de inventar espacios nuevos. 

Tener cuatro patas, cinco almohadillas en cada una de ellas, ojos vigilantes, siete vidas, reflejos fulmíneos. Ser gato, en definitiva, ser sigiloso e intrépido, prepararse para descubrir que en realidad la nada lo es todo. El lirismo de esta original oda gatuna es un llamamiento a la libertad, el desencadenante de una alegoría que analiza lo humano a través de lo felino y reflexiona sobre la vida misma, en la que no queda más que esperar, lamerse las heridas y, en ocasiones, sacar las garras. Todos somos gatos a la espera de dar un brinco al vacío, de cazar una presa, de un lugar seguro al que llamar hogar y de una mano que nos acaricie. 

Ser gato tiene particularidades tanto en la temática como en la forma. Cada página de esta breve pero intensa obra contiene siete micro narraciones como registro de la cantidad de vidas del referido felino. Entre la luz y la sombra, el lector se hallará dentro de una obra difícil de clasificar. A ratos libera juegos y en otros momentos angustia, cuenta con una especial sonoridad que le otorga una dimensión clásica, como si de una épica existencial se tratara.  

El libro cuenta con ilustraciones de la artista santanderina Fría Aguilar. He aquí otra lectura de la obra. Textos e ilustraciones dialogan en un constante movimiento. Fría Aguilar define los motivos de la historia bajo los títulos: “Adicción”, “Desamor”, “Enfermedad”, “Pobreza”, “Rutina”, “Soledad”, “Tristeza” y “Violencia”.  Es virtud de Ser gato no dar tregua. El libro, como un gato o quizá un prisionero, busca sosiego en medio de la imperiosa necesidad de lograr el salto final.  

Altamarea Ediciones, es una editorial independiente que en su colección Tascabili publica «panfletos, epistolarios, relatos, teatro, novela breve. Una colección de pequeño formato que reúne obras atrevidas que llegan desde la periferia del canon literario”. En esa proclama literaria han publicado libros de Jane Austen, Paul Lafargue, Alda Merini, María Montessori, Andrea Camilleri y el más reciente de Edgar Borges. 

El autor

Edgar Borges (1966) nació en Caracas, Venezuela, y desde el año 2007 reside en España. Entre sus novelas, marcadas por una original y profunda reelaboración de la realidad y elogiadas por escritores como el premio Nobel Peter Handke, Enrique Vila-Matas y José María Merino, destacan ¿Quién mató a mi madre?, La contemplación, Crónicas de bar, El hombre no mediático que leía a Peter Handke y Enjambres. 

La Ilustradora

Fría Aguilar comienza su actividad creativa en 2011 con exposiciones basadas en acuarela y collage. Tras formar parte del proyecto colectivo «Otra manera de contar», en el que cada pintura describe un cuento tradicional, surge la inquietud por el relato a través del dibujo y decide formarse en álbum ilustrado. Además, profundiza en distintas técnicas artísticas, desde la fotografía hasta el monotipo, pasando por el collage y la cerámica, en busca de una visión más amplia sobre la composición y el color. Finalmente elige el soporte informático para sus trabajos, herramienta que le facilita recortar, multiplicar y recolocar, hilvanando diversidad de «piezas» hasta dar con la correcta. Se define a sí misma como costurera digital y no como dibujante. Su más reciente libro se titula Historias de hermanos, con textos e ilustraciones de su autoría.  

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Babadu y el juego musical: “Creamos momentos significativos”

La meta de Babadú es sembrar canciones en el corazón de la familia y compartir su material con otros educadores, instituciones de educación parvularia pública (JUNJI), familias y comunidades. Actualmente, mantiene alianzas con MINEDUC, TVN y otras empresas, lo que les ha permitido proyectar sus juegos musicales en Chile, México, Colombia, Perú y Argentina.

Educar no es fácil. Y sin embargo los caminos son múltiples y están llenos de emociones maravillosas. Magdalena Darraidou, Matías Darraidou y Teresa Iñiguez son tres educadores y músicos chilenos que transitan por una de estas rutas. Originales y creativas las canciones de su banda Babadú conducen hacia el juego musical y el aprendizaje integral.

El 2020 desafió a los docentes y muchos asumieron el reto de crear nuevas vías de formación, integración y conexión. Como los integrantes de la banda de música infantil Babadú, tres jóvenes maestros y músicos. A ellos los conmovió que tantos niños estuvieran encerrados en espacios de confinamiento, así que empezaron a componer. Su más reciente trabajo propone un viaje al espacio, el single «Cohete a Marte». Pero no fue la primera aventura de Magdalena Darraidou, Matías Darraidou y Teresa Iñiguez, quienes durante el año pasado produjeron tres discos, Cuarentena Jurásica, Canciones para soñar y Los animales cantores de Viena. Este último nominado a los Premios Pulsar 2021 en las categorías “Mejor artista de música para la infancia” y «Mejor Artista del Año”.

“Queremos llevar música y juego musical a los niños en sus casas”, comenta Teresa Iñiguez. “Que dentro de su apartamento o pieza perciban un mundo más amplio”. Así es como en “Cohete a Marte” cuentan una historia sobre la ilusión por conocer nuevos lugares y motivan la experimentación sensorial y el sentido de la convivencia. “Proponemos movimientos lentos como en un ambiente sin gravedad. Jugamos con los cambios de tonalidades y ritmo (lento, rápido). El contraste es muy interesante”, explica. El video está protagonizado por Olivia, una niña curiosa e intrépida, y Hugo Cochayuyo, el rey que toma la iniciativa de hacer el viaje.

La metodología Babadú

La banda Babadú es una propuesta educativa y de entretenimiento. Sus producciones están destinadas a generar una interacción musical guiada que construye aprendizajes y estímulos para el desarrollo cognitivo, motor y socio-emocional de los niños. Magdalena, Matías y Teresa producen su repertorio de forma independiente y lo hacen orientados por el contenido educativo del currículum nacional y las competencias a desarrollar entre los 0 y 6 años.

Lejos de mostrar su trabajo solamente en formatos audiovisuales, Babadú plantea la interacción y el acompañamiento. Se presentan en eventos en vivo y ofrecen sesiones virtuales una vez a la semana. “Nos apasiona la música y buscamos ser un aporte. Sabemos que la música crea una base afectiva importante para el desarrollo de los niños y buscamos reforzar, a través del juego musical, la interacción entre el niño y su adulto significante. También trabajamos con maestros para que repliquen la metodología”, explica Teresa Iñiguez.

¿Quiénes están detrás de Babadú? Los afectos de la infancia y las coincidencias de intereses hicieron posible la unión de la banda. Se conocieron en el colegio y 30 años después se reencontraron y decidieron formar una banda. Magdalena es cantante y educadora de párvulos. Es la encargada del área educacional e investigación de la banda. Creó el personaje de Hugo, el rey del cochayuyo, una marioneta que los niños adoran durante las sesiones por zoom. Matías Darraidou es su hermano, es músico, compositor y profesor de Lenguaje y Comunicación. Y Teresa Iñiguez es cantante, diseñadora gráfica y la encargada de proponer el material pedagógico a través del juego y la experimentación musical con las familias. Los tres comparten su interés por estimular el desarrollo de la creatividad y la afectividad durante la primera infancia a través de la música.

La esencia musical de Babadú

“Nuestra búsqueda musical tiene dos principios”, explica Matías Darraidou, en referencia al espíritu que caracteriza las 42 canciones que Babadú difunde a través de Spotify y Youtube. “Uno es el principio de variedad musical”, continúa. “Que exista un espectro amplio de estilos musicales para que las canciones sean distintas entre sí y que no se autocopien. Queremos que nuestro público tenga distintos tipos de experiencia de ambientes musicales, de sonoridades de distintas partes del mundo. De métricas distintas. Así hacemos que la experiencia musical sea amplia y promovemos la curiosidad de los niños y de sus educadores y personas significativas. Y nuestro segundo principio es la interacción. Queremos mantener en nuestras composiciones que se pueda participar, cantar, bailar”.

Intentamos que las temáticas y la música sean diferentes en cada proyecto y buscamos distintos tipos de sonoridad. No solo componer canciones en modo mayor y cuatro cuartos, sino ampliar ese abanico.

Ambas cualidades se aprecian en los tres álbumes publicados. «El primero, “Los animales cantores de Viena”, tiene un formato más acústico, resalta la guitarra y tiene algunos estilos como rock and roll y blues. El segundo álbum se volvió más experimental”, explica Matías. “Aparecen estilos como el huayno altiplánico y el reggae. Hay algunas canciones que significan un desafío ejecutarlas en vivo porque aparecen más capas de teclado y somos tres en el grupo. El tercer álbum es más complejo. Aparecen algunos modos orientales, algunas letras se alargan un poco más y hay más canciones. Fue compuesto enteramente durante la pandemia entonces también aparecen motivos temáticos en torno a ella. El single Cohete a Marte es una canción construida con sintetizadores, algo muy diferente a todo lo anterior”.

El proceso creativo de Babadú es dinámico e inspirador. Teresa describe el contenido de algunas de las piezas. “El burrito Panchito compuesto por Magdalena, invita a sumergirse en el aprendizaje de contar números. El chanchito Juan tiene una música compleja con diferentes escalas. Mi caballo Rayo es una canción con momentos de tranquilidad y locura, muy divertida para jugar en las rodillas de la mamá”.

“Muchas veces conversamos sobre hacia dónde debemos ir enfocándonos”, explica para finalizar Matías. “Sobre cómo iría esto o aquello en una sesión de música y juego. Los tres investigamos constantemente. Ahora mismo estamos en el proceso de sacar nuevas ideas”, dice. Y Teresa adelanta: “Tenemos 4 o 5 canciones en el horno que van a salir como single como videoclip. Se viene una serie de Matías, el chacal de los audios”, finaliza.

Para conocer más sobre la propuesta de Babadú sigue a la banda en Instagram, @babadumusica. Para ver sus videos y cápsulas educativas suscríbete a su canal en Youtube. Para un contacto más directo escríbeles por correo a: babadumusica@gmail.com

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Mentoras PROVOCA: Una red de mujeres que inspiran la vocación científica

● Según cifras de ONU Mujeres, Chile es uno de los países de Latinoamérica con menor participación femenina en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. La nueva Red de Mentoras PROVOCA tendrá como misión apoyar a mujeres que decidan seguir su vocación científica y acompañarlas hasta que alcancen su meta.

El programa de formación de la Red de Mentoras PROVOCA ya comenzó y se extenderá hasta diciembre de 2021. Durante estos meses capacitarán a científicas para que acompañen en decisiones vocacionales asociadas a carreras STEM, acrónimo en inglés para referirse a Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Las inscritas pertenecen a las regiones Metropolitana, BioBío, O´Higgins, Araucanía y Antofagasta, y se desempeñan en áreas de astronomía, ingeniería, informática y física.

Falta de modelos de rol cercanos, sesgos en el entorno o simple temor al fracaso, son algunas de las barreras que intentará romper la nueva Red de Mentoras PROVOCA. La iniciativa es impulsada por AUI/NRAO -socio norteamericano del observatorio ALMA- con el apoyo de LideraMujer. Y ya reúne a más de 20 profesionales o estudiantes de las áreas STEM -acrónimo en inglés para referirse a ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas-, que expresaron su deseo de certificarse como mentoras PROVOCA.

¿Cuántas vocaciones femeninas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas se pierden cada año en Chile? Demasiadas. Así lo demuestra el estudio de ONU Mujeres del 2020, que analizó 18 países de Latinoamérica y El Caribe, y que reveló que Chile es el país con menor participación de mujeres en carreras de tecnologías de la información y comunicación (12.7%), el tercero más bajo en ingeniería, manufactura y construcción (17.7%); y el cuarto más bajoen ciencias naturales, matemáticas y estadística (46.5%).

El proceso inspiracional

Para certificarse como mentoras PROVOCA, las candidatas deberán cumplir con un programa de formación y coaching diseñado para fortalecer el autoconocimiento, las habilidades de liderazgo y la gestión de las emociones, entre otros. Al final del proceso, se espera que las mentoras certificadas cuenten con las herramientas necesarias para apoyar y acompañar a niñas y jóvenes que decidan seguir una carrera STEM.

“Inspirar vocaciones científicas en mujeres no es suficiente. Tenemos que acompañarlas cuando surgen dudas y temores en un entorno social y familiar adverso. En esos momentos es fundamental tener a alguien de confianza para discutir los problemas, alguien que camine con ellas. Esa será la misión de nuestras mentoras PROVOCA”, señaló Paulina Bocaz, representante de AUI/NRAO en Chile.

La iniciativa PROVOCA nació en 2019 como una campaña audiovisual que tenía como objetivo inspirar vocaciones científicas en mujeres y grupos subrepresentados en Chile. La serie, de 10 capítulos, recoge las historias de vida y desafíos de mujeres profesionales del área STEM y de niñas de enseñanza media que estaban pensando estudiar una carrera en esas disciplinas.

“La serie PROVOCA fue una campaña muy inspiradora, que le mostró a muchas niñas modelos de rol femeninos por primera vez. Con la red de mentoras tenemos una meta más ambiciosa, queremos lograr un impacto que se extienda en el tiempo”

Paulina Bocaz.

Un modelo transformador

El diseño del programa de formación para las nuevas mentoras estuvo a cargo de LideraMujer institución con amplia experiencia en este campo. “La mentoría se ha consolidado como un modelo que transforma y ayuda a fortalecer las competencias de las personas que lideran. Nuestra misión es entregar a las mentoras instrumentos que les permitan generar transformaciones o convertirse en modelos de rol y proyectar cambios perdurables en su entorno social”, afirmó Soledad Candia, directora ejecutiva de LideraMujer.

La astrónoma Sonia Duffau, subgerente de divulgación y diversidad de AUI/NRAO y modelo de rol de la serie PROVOCA, afirmó: “La red de mentoras PROVOCA está compuesta por profesionales en áreas STEM que han vivido todas las etapas para completar una carrera en ciencia. Poseen conocimientos y experiencias que pueden ser muy útiles para acompañar a estudiantes jóvenes”.

El programa de formación de la Red de Mentoras PROVOCA comenzó en mayo y se extenderá hasta diciembre de 2021. Las inscritas pertenecen a las regiones Metropolitana, BioBío, O´Higgins, Araucanía y Antofagasta, y se desempeñan en áreas de astronomía, ingeniería, informática y física.

Sobre AUI/NRAO

Associated Universities, Inc. (AUI) es una corporación estadounidense sin fines de lucro que, bajo convenio cooperativo con la Fundación Nacional de Ciencia de los Estados Unidos (NSF), opera el Observatorio Radioastronómico Nacional de los EE.UU. (NRAO). 

En Chile, AUI/NRAO condujo la construcción y actualmente gestiona las operaciones de ALMA en representación de Norteamérica, junto con instituciones de investigación astronómica de Europa y Asia del Este. 

En Estados Unidos, AUI maneja el Observatorio Green Bank (GBO) en Virginia Occidental, así como también el Karl G. Jansky Very Large Array (VLA) en Nuevo México, y el conjunto trans-continental de radio telescopios Very Long Baseline Array (VLBA), ambas instalaciones de NRAO. 

Fuente: Gestión de prensa AUI/NRAO, socio norteamericano del observatorio ALMA

Zara acusada por México de copiar diseños indígenas autóctonos

Secretaría de Cultura de México acuso a la marca de ropa española Zara y a otras dos empresas, URBN brands, y Patowl de Estados Unidos, de copiar descaradamente los diseños de los tejidos y patrones culturales de las comunidades indígenas de Oaxaca.

La Secretaría de Cultura dio a conocer públicamente que se había puesto en contacto con la empresa española Inditex, dueña de la marca Zara, así como con los representantes legales de las marcas estadounidense URBN brands y Patowl. Para solicitarles una explicación sobre el uso en sus creaciones de elementos y patrones culturales propios de las poblaciones oaxaqueñas. Lo que resultaría un plagio al patrimonio cultural mexicano.

La acusación a Zara de copiar los diseños autóctonos mexicanos es por el modelo “midi de escote pico y manga corta”. Vestido que según la Secretaría de Cultura “toma elementos de la cultura mixteca». Según el gobierno mexicano el huipil tradicional es un valor cultural propio de las mujeres de esa zona.

No es la primera vez que acusan a Zara

Zara acusada por artesanas en el 2018

Zara también fue acusada en el 2018 por las artesanas de Aguacatenango, un humilde poblado de Chiapas. Según un entrevista publicada por el diario español eldiario.es María Méndez artesana miembro de la comunidad para ese entonces «unos chinos fueron y le exigieron mucho trabajo y pagaron poco», ella cree que ellos pueden ser el origen de ese plagio o simplemente la búsqueda de sus diseños en sus fotografías en las redes sociales.

Los efectos, denuncian, son dañinos para la frágil economía de la comunidad. «Nos afecta bastante porque la gente ya no nos compra a nosotras porque lo pueden encontrar en una tienda o ya nos dicen que son parecidos. Perdemos ese beneficio, que es nuestro principal sustento en el hogar», agrega María, de 39 años y madre de siete hijos.

Proteger los derechos de los pueblos originarios

Diseños basados en motivos culturales mexicanos

Alejandra Frausto titular de la Secretaria de Cultura mexicana explica que la medida «se trata de un principio de consideración ética que obliga a hacer un llamado de atención y poner en la mesa de discusión pública un tema impostergable como es proteger los derechos de los pueblos originarios que históricamente han sido invisibilizados».

Para Frausto es importante que las grandes marcas en vez de tomar elementos culturales de los pueblos originarios, desarrollen un trabajo con las comunidades indígenas, dentro de un marco ético que no socave la identidad y la economía de los pueblos y siempre en apego a un comercio justo. De manera que reciban una remuneración justa por sus creaciones intelectuales.

Años en defensa del patrimonio cultural originario

El gobierno mexicano desde hace ya varios años viene ejerciendo la defensa y protección de la identidad de los pueblos representantes de la cultura mexicana. Son muchas los reclamos y demandas que viene haciendo la Secretaria de Cultura a la grandes marcas por explotar comercialmente elementos distintivos de la cultura mexicana, en creaciones que van desde ropa hasta sillas. Louis Vuitton, la diseñadora venezolana Carolina Herrera, la francesa Isabel Marant, se cuentan entre quienes han sido cuestionados.

La idea en todo caso es defender los derechos de propiedad colectiva de las comunidades indígenas. Zara tendrá entonces que responder a la Secretaria de Cultura. Es su responsabilidad responder al daño que presuntamente pudo causar a las mujeres trabajadoras de Oaxaca.

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¿Por qué engordamos en pandemia?

woman measuring waist with tape in gym
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En 2010 la obesidad fue definida como una pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En 2020, ya con proporciones preocupantes a nivel mundial, aumentaron aún más los índices con el confinamiento. Pero ¿por qué engordamos en pandemia? Conocer las razones y comprender cada situación es un primer paso para enfrentarla.

La mitad de la población ha engordado 5 kilos durante el último año por la pandemia. Así lo reveló una encuesta online realizada por la Fundación Alimentación Saludable con el apoyo de Arkopharma Laboratorios. Otros estudios realizados en diferentes países indican resultados similares. La encuesta respondida por mujeres de entre 36 y 50 años, refleja también que una de cada cuatro personas ha perdido entre 3 y 5 kilos. ¿Qué ocurre? ¿Por qué engordamos en pandemia? La reflexión va más allá de una preocupación estética. Las personas con sobrepeso o síndrome metabólico tienen mayor riesgo de sufrir Covid-19 de forma grave. 

El 60% de las personas encuestadas reconoció que había descuidado su alimentación durante el último año. “Se ha hecho menos ejercicio, como consecuencia del confinamiento y el cierre de los gimnasios. Se ha consumido mayor número de snacks, cereales, dulces y alcohol. Y ha habido mucho más tiempo en soledad para muchas personas. Esto generó una situación de ansiedad y depresión y produjo lo que conocemos como ingesta emocional, el comer para sentirnos bien”, afirma la doctora Pilar Riobó, jefa asociada de Endocrinología y Nutrición.

A raíz de todo esto, un 86% de los encuestados afirmó que le preocupa su alimentación como consecuencia de la pandemia. “Muchas personas se han visto en la necesidad de pedir ayuda para controlar su alimentación y su peso, y hay que tener cuidado porque la obesidad y el síndrome metabólico son dos factores de riesgo muy importantes de sufrir Covid-19 de forma grave”, advierte Riobó.

Obesidad: la otra pandemia

Una vez comprendido, y aceptado, el por qué engordamos en pandemia, se tendrá la fortaleza mental y emocional para iniciar cambios necesarios. Los experto en nutrición advierten también que es necesario “evitar las dietas sin control, que no siguen unos patrones dietéticos equilibrados y saludables, y que incluyen prácticas exageradas como los ayunos o la evitación de grupos de alimentos. Estas pueden conllevar efectos secundarios importantes como alteraciones de micronutrientes o de electrolitos, que conduzcan a trastornos cardíacos, pérdida de masa muscular o, incluso, alteraciones psicológicas debidas a las restricciones dietéticas excesivas”, advierte Andrea Calderón, nutricionista y secretaria científica de la SEDCA.

Las consecuencias de estas dietas llegan a las consultas de los nutricionistas. “Nos llegan muchas personas que han hecho dietas recomendadas por amigas o que han visto en Internet. Vienen desesperadas porque no han podido mantenerlas, porque les han hecho recuperar los kilos perdidos. O, lo que es peor, porque han sufrido algún daño en su salud”, añade.

Cómo comenzar a adelgazar

De la mano de una actitud positiva, una mente motivada que no reincida continuamente en la pregunta ¿por qué engordamos en pandemia? y la implementación paulatina de hábitos básicos. Por ello recomiendan acudir a un profesional sanitario cualificado, “que nos dará las pautas para seguir y mantener siempre un estilo de vida saludable, acorde a nuestra rutina, gustos, y preferencias, de forma individualizada. Hay multitud de formas de comer saludable y cubrir nuestros requerimientos de nutrientes, pero cada uno tenemos que encontrar la nuestra. Y, por supuesto, siempre acompañado de la práctica de ejercicio físico, inclusive ejercicios de fuerza para mantener la masa muscular mientras perdemos grasa corporal”, sostiene Calderón.

Además, la especialista insiste en que “no hay ningún alimento ni producto que por sí solo pueda ayudarnos a adelgazar (aunque indique ser light, diet, 0%, etc.) Si fuera necesario, se pueden utilizar ayudas como los preparados farmacéuticos de origen natural, pero siempre acompañando a un cambio de hábitos y estilo de vida, y con la recomendación de un profesional sanitario”.

En este sentido, «actualmente el mercado ofrece opciones prácticas y nutritivas como Figurmed Metabol® cuyos extractos vegetales, a base de hibisco y hierbaluisa, han demostrado eficacia para el control de peso y la reducción de grasa”, concluye la doctora Riobó. De los encuestados, el 76% elegiría un producto de origen natural y lo compraría en farmacias si tuviera que buscar una ayuda para controlar el peso con dieta y ejercicio.

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Francisca Celume Bustamante: contemplar y escenificar

Fotografía análoga 35mm, tomada por Jeremy Hatcher.

Rosita de Aguirre es una marca y una anécdota. Se ha desarrollado con el fluir de la creatividad, seguridad y dedicación de la artista visual Francisca Celume Bustamante. Rosita nació durante su tránsito por la universidad y ahora la representa cuando muestra su trabajo. ¿Quién es esta Fran que está detrás de los rostros cíclopes y demás brujerías decorativas hechas en gres, papel y animación? Descubramos la vida de esta directora de arte.

Los procesos creativos de Francisca Celume Bustamante comenzaron muy temprano. De niña huía de las tareas escolares con mentiras inocentes porque hacer manualidades era un reto más atractivo que perderse en ecuaciones. Nacida en Punta Arenas, la joven artista llegó con solo dos años a Villarrica, en La Araucanía, donde vivió toda su infancia y adolescencia. El cine llegó por casualidad, cuando a los 18 años revisaba la malla curricular de las universidades y se fascinó con la idea de estudiar Cine y Televisión. Finalmente ingresó a la carrera de Producción Audiovisual en la Pontificia Universidad Católica y vivió un tiempo en Santiago enfocada en la dirección de arte.

“Recuerdo que todos querían ser directores de películas y yo me sentía súper cómoda con la ambientación, la decoración, la elección de colores y del vestuario de los personajes. Fui muy pionera y me seleccionaban para muchos proyectos. Desde el primer año me llamaban como asistente de arte los cabros de quinto para grabar sus proyectos de título. Así conocí la dirección de arte, la toma de decisiones estéticas en el cine”, explica Francisca Celume Bustamante.

Al pie del Rukapillan

Hace cinco años esta joven fundó el Festival Rukapillan junto a su pareja Jeremy Hatcher. Hablar sobre cine la llena de anécdotas, logros y expectativas. “Para mí ser artista es un acto de resistencia. Serlo en este país es sumamente difícil y serlo en el sur de Chile puede llegar a ser el triple”, diserta. Pero ¿por qué regresó?

“En Santiago me iba muy bien. Tenía mucho trabajo como directora de arte en cine, pero estaba agotada y regresé con la idea de quedarme un año. Aquí fue tremendamente difícil estar sin trabajo en mi rubro. Acepté trabajar como vendedora en todo lo que te puedas imaginar. Pero no abandoné el cine, no podía, es algo que está en mí. Entonces nació la necesidad de hacer un proyecto que tuviera sentido y quisimos llevar el cine a la gente local, ir a las poblaciones, llegar al campo. No tuvimos tanta acogida, sin embargo, logramos fundar acá en Pucón una comunidad cinéfila. Así que podría decir que el Festival Rukapillan, que ya tiene cinco ediciones, es mi acto de resistencia”.

El festival tiene un laboratorio creativo, el Rukalab, que invita a artistas locales a producir piezas audiovisuales, desde animaciones hasta documentales. Se han producido cortometrajes en colaboraciones con artistas de Villarrica, Pucón, Caburgua y Currarehue. Además, cuenta con una competencia de cortometrajes, se exhiben películas nacionales, se dictan talleres infantiles de cine, animación, musicoterapia, y se ofrecen muestras de cine en establecimientos educacionales.

“En la cuarta edición (2019) montamos una carpa de circo gracias a la Góndola del Arte, una compañía de teatro de Pucón. ¡Fue muy rico! El año pasado por temas de pandemia, la quinta edición fue una transmisión online. Presentamos todos los cortometrajes de las versiones anteriores y una muestra de diapositivas testimoniales de la zona que trabajamos con la Diócesis de Villarrica. Con material antiguo recuperado por los mismos monjes capuchinos que data de los años 40´ hasta los 80¨”. El festival se sostiene con el apoyo de los microempresarios locales, algo que Francisca aplaude porque le permite llevar el cine gratuito a la población.

Collages: recortar, pegar, contar

El lenguaje de la animación la entusiasma. Actualmente trabaja con una máquina de proyección antigua, con la cual hace intervenciones en vivo y realiza collage animados. “Este año se me vienen tres producciones de cortometraje como directora de arte. Uno se graba en Villarrica, otro en Santiago y otro en Panguipulli. Estoy muy contenta de trabajar en dos producciones que están en el sur”, comenta.

“Cuando me vine de vuelta sentía que en Santiago había perdido un poco mi esencia sureña. Un año después de estar acá me empecé a emocionar cuando veía la naturaleza. Empecé a sentir ganas de estar encerrada por horas haciendo manualidades. Siento que había perdido un poco la curiosidad y me había vuelto más sistemática para responder a las necesidades de mi trabajo. Porque eres una especie de títere que funciona a las órdenes del director. Aquí me reconecté y comencé a hacer collages que escondía en una caja. Hasta que un día Jeremy las encontró”.

Así nació el libro “RdA, Postales” o “Postales de Rosita de Aguirre”, un título que destaca la firma y marca que hoy representa el trabajo de Francisca Celume Bustamante. Tres de las piezas incluidas en el libro editado por Jeremy Hatcher fueron seleccionadas por el Centro de Estudios del Collage, para su proyecto “Antología de Collage Chileno”. La obra “Abuela adentro” fue una de ellas, la cual después estuvo expuesta en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM).

“Yo adoraba hablar con mi abuela materna. Me hacía sentir invencible. Hice la obra «Abuela adentro» pensando en ella, aunque la fotografía es de Jane Goodall, la mujer ambientalista y defensora de los chimpancés. Son recortes que recopilé pero que al unirlos me hacían sentir una contención y una protección. Este collage me ayudó a dejarla partir”.

El ojo siempre (y cíclope)

Hace dos años Francisca Celume Bustamante conoció la cerámica y ha comenzado a mezclar técnicas con la intención de hacer collages. “Tenía un trabajo en Villarrica que me gustaba mucho, pero era muy sufrido a nivel emocional y decidí retirarme. Entonces tomé un taller de cerámica con Paulina Jiménez Caballero que enseña cerámica utilitaria. Comencé a hacer caritas chiquititas que los imaginaba para collar. Luego agarró vuelo. Mis amigas me mandaban a hacer piezas y se empezó a activar un emprendimiento”.

Su búsqueda se enfoca en piezas de arte decorativo y ensamble de materiales. Las esculturas y los collages son su nuevo foco de estudio. “Una vez invité a una amiga que hace telares a que integráramos elementos cerámicos a sus piezas. También tomé un curso para construir instrumentos musicales precolombinos en arcilla. Deseo hacer algo muy lúdico y cosas más escultóricas. Es a donde quiero llevar mi carrera. Siento que el día que decidí volver a Villarrica fue el día que tomé la mejor decisión de mi vida. Estoy en un paraíso camino al volcán, me pude hacer mi propio taller y tengo la claridad de lo que quiero. Eso me hace sentir exitosa”, finaliza.

Para conocer más sobre el trabajo de Francisca Celume Bustamante visite su perfil de Instagram @rositadeaguirre de Facebook Rosita de Aguirre y recorra en unibles.com/rositadeaguirre su exposición y venta de cerámica y collage. Para saber más del Festival Rukapillan siga @festivalrukapillan en Instagram y Festival Rukapillan en Facebook o visite la página festivalrukapillan.cl – Los productos RdA están a la venta en: @rey_volcan_ @unibles_com @alma_salvaje_residencia.

Abejas melíferas en peligro en Latinoamérica

“Con abejas reinas jóvenes, sanas y de calidad genética certificada, las colmenas producen más crías, aseguran una mayor población de abejas adultas y en consecuencia aumentan las reservas de alimento, lo que se expresa en más salud y producción”, Mayda Verde.

La agricultura intensiva amenaza a las abejas melíferas. De acuerdo con un estudio realizado en Argentina, las principales amenazas son la pérdida de biodiversidad, plagas e impacto de agroquímicos.

La salud de las abejas melíferas —las de mayor distribución en el mundo— experimenta importantes amenazas en Argentina, el mayor productor de miel en América Latina, que pierde 34 por ciento de sus colonias al año. Al igual que en otros países, las amenazas incluyen pérdida de biodiversidad, plagas e impacto de agroquímicos usados en la agricultura intensiva. A ello se suman factores asociados con las prácticas apícolas, como el estado sanitario y el manejo de las colmenas, advierte un estudio publicado en la revista Veterinary Sciences.

El trabajo involucró monitoreos sobre 506 colmenas y encuestas a 53 apicultores de la provincia argentina de Santa Fe. Lo lideraron investigadores de la Universidad Nacional de Rosario y del Programa Salud Apícola Latinoamérica, del centro de biotecnología de sistemas Fraunhofer Chile Research.

Su difusión se alimenta en este jueves 20, cuando se celebra el Día Mundial de las Abejas, que promueve el papel fundamental para la biodiversidad de uno de los mayores insectos polinizadores.

No se trata solo de miel

Como en buena parte del Cono Sur, los emprendimientos de miel están cercados por cultivos de soja, trigo, sorgo, maíz y girasol. Esa fragmentación del hábitat altera la flora, la fauna y los suelos. “La intensificación en el uso de agroquímicos lleva a una alta tasa de mortalidad en las colonias a causa del envenenamiento”, advierte el estudio financiado por Bayer AG.

Los perjuicios no se reducen a la productividad de la miel. La tarea de polinización de las abejas melíferas es responsable de mantener la mayor parte de la diversidad de plantas y sus organismos asociados en el planeta. En Estados Unidos, donde la producción está más orientada a la polinización de cultivos, las colmenas disminuyeron 59 por ciento entre 1947 y 2005.

El “síndrome de colapso de colonias” se produce cuando las abejas obreras desaparecen repentinamente y empiezan a bajar las reservas de alimento para la reina y su cría. Algunas mueren, otras se resisten a comer y la colonia termina por desaparecer.

En América Latina “se han reportado muertes masivas en varios países del sur”, recuerda Mayda Verde, investigadora del programa de Fraunhofer y coautora del estudio, en un e-mail a SciDev.Net. Las pérdidas en Argentina, Chile, Uruguay y Brasil oscilan entre 30 y 50 por ciento.

Mal manejo de las colmenas

El ácaro Varroa destructor es considerado el principal problema sanitario de la apicultura. La aplicación de tratamientos como el ácido oxálico tiene consecuencias en el desarrollo de parásitos resistentes, lo que a su vez repercute en bajas en la productividad.

El estudio identificó otros factores de manejo de la colmena que perjudican las cosechas, como las demoras en el reemplazo de la abeja reina. Para que la colmena produzca en su máxima capacidad, este reemplazo debería hacerse cada un máximo de dos años en zonas frías y un año en las calientes.

Debido a los altos costos de las reinas fecundadas (unos 13 dólares en Argentina), el cambio anual solo se concreta en 13 por ciento de los casos. Ante este panorama, Verde recomienda establecer programas de selección y mejoramiento genético en centros especializados. “Con abejas reinas jóvenes, sanas y de calidad genética certificada, las colmenas producen más crías, aseguran una mayor población de abejas adultas y en consecuencia aumentan las reservas de alimento, lo que se expresa en más salud y producción”, explica.

El trabajo también reveló que, para compensar los déficits nutricionales de las colonias, solo 17 por ciento de los productores combina los suplementos energéticos con proteínas, algo imprescindible para bajar las tasas de infestación.

Los perjuicios no se reducen a la productividad de la miel. La tarea de polinización de las abejas melíferas es responsable de mantener la mayor parte de la diversidad de plantas y sus organismos asociados en el planeta.

Apicultura en soledad

Además de compensar ese balance, los planes nutricionales deberían adaptarse a las curvas de floración y a las etapas de escasez o alto requerimiento, precisa en otro correo electrónico Martín Porrini, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina e integrante de la Sociedad Latinoamericana de Investigación en Abejas, que no participó en el estudio.

Los entrevistados coinciden en que el denominador común detrás de estos problemas es la ausencia de políticas públicas especializadas. “Siempre fueron inconstantes”, plantea Porrini, que también es apicultor.

“Urge vincular a la academia con el desarrollo armónico del sector, que las investigaciones respondan a los problemas que afectan la productividad y la diversificación de las producciones contribuya a la formación del capital humano”, advierte Verde.

Esas metas solo podrán alcanzarse cuando los gobiernos identifiquen a la apicultura como un sector productivo de interés, advierte Verde, que recuerda la paradoja central que hoy sobrevuela la relación entre humanos y abejas melíferas: el uso imprudente de plaguicidas enferma a los mismos polinizadores de los que dependen los cultivos.

Fuente: Agencia de Noticias IPS, escrito por Pablo Corso. Este artículo se publicó originalmente en SciDevNet América Latina.

Sector Forestal promueve formación de futuros técnicos

Contar con trabajadores con las competencias necesarias; para enfrentar las actuales y futuras exigencias laborales, es uno de los desafíos que se ha propuesto impulsar el sector forestal para el desarrollo de una industria segura y sustentable.

CORMA, Fundación Chile y OTIC SOFOFA presentan estándares laborales para el sector forestal a partir del estudio de poblamiento del Marco de cualificaciones Técnico Profesional. Los cuales serán presentados a Liceos técnicos del área. La idea es desarrollar una industria segura y sustentable. Además de contar con una oferta formativa alineada a las nuevas exigencias de la industria.

Este estudio facilitará la transición de los estudiantes de liceos y centros de formación técnico profesional al mundo laboral forestal, y desde el mundo laboral de regreso a la formación, cuando sea necesario, con el objeto de mejorar la empleabilidad de recién egresados, y de retener y fortalecer capital humano forestal.  

Desafíos del capital humano para el sector forestal

La Corporación Chilena de la Madera (Corma), junto a Fundación Chile y OTIC SOFOFA, abordaron este desafío a través del estudio del poblamiento del Marco de Cualificaciones Técnico Profesional para el sector, cuyos resultados fueron presentados en el marco del seminario online “Desafíos de Capital Humano para el Sector Forestal”. 

Los perfiles ocupacionales y las competencias necesarias para desempeñarse en el puesto de trabajo fueron identificados en un trabajo que se inició en el año 2019, contando con la participación de las principales empresas forestales del país. Entre los resultados del estudio destaca la elaboración de estándares orientados a la seguridad y salud ocupacional, con foco en niveles operativos, monitores y jefaturas; y la conformación de 8 rutas formativo – laborales para silvicultura, producción, combate de incendios, recepción de materias primas, procesamiento de la madera, celulosa, mantenimiento y transporte. 

Los retos que se vienen

Actualmente, cerca de 350 mil puestos de trabajo son generados por el sector forestal, la reconversión laboral y adquisición de nuevos conocimientos que permitan adaptarse a los nuevos escenarios climáticos y tecnológicos serán determinantes para aumentar la productividad del sector y potenciar su desarrollo sustentable. 

Estos desafíos fueron abordados por un panel de especialistas compuesto por Oscar Aliaga, director regional de Sence Biobío; Amada Vega, coordinadora EMTP del liceo bicentenario Carlos Montané de Quirihue; Francisca Lorenzini, gerente de innovación de Corma; Hernán Araneda, gerente de desarrollo humano de Fundación Chile; y Pablo Kusnir, Coordinador de la red Futuro Técnico Macrozona Sur.  

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Colectiva Pajaronas: El avistamiento de aves en círculos femeninos

"Desde hace tres años hemos estado inmersas en el cerro y en el estero, aquí en Quilpué. Siempre atentas a cualquier cambio o amenaza. Siempre tratando de ayudar, impulsar y compartir con otras organizaciones. Hemos participado en la Coordinadora Ambiental de Quilpué donde se realizan limpiezas comunitarias, marchas y conocemos gente que nos retroalimenta y da datos para avistar aves. Es un aprendizaje constante y nos falta mucho más por aprender”.

Se ríen y miran el cielo. Su mirada vuela y su curiosidad también, de una manera que causa perplejidad en los otros. Detrás de su actitud aparentemente distraída está en realidad un admirable espíritu conservacionista. Ellas son Andrea Lazo y Macarena Fernández, las creadoras de la Colectiva Pajaronas Quilpué, un proyecto que se inspira en el avistamiento de aves y el registro de sus formas de vida.

La liviandad de una pluma que cae es retratada sin demora por ellas. Ese delicado, simple y hermoso suceso puede ser un registro de gran valor para la Colectiva Pajaronas. Enamoradas de la contemplación de las aves, Andrea Lazo y Macarena Fernández se toman muy en serio el estudio y protección de la avifauna. No solo comparten sus avistamientos, las zonas de anidación y sus hábitos alimenticios. También organizan excursiones y salidas solo para mujeres que motivan a conocer y proteger la biodiversidad.

“Macarena y yo somos de Quilpué, una comuna de región de Valparaíso”, inicia Andrea para compartir su historia. “Nos conocimos en 2018 cuando trabajábamos en Pulmón Verde, una ONG de carácter ambiental. Ambas teníamos intereses muy parecidos y queríamos desarrollar propuestas. Pero éramos muchas personas en la organización y había muchos protocolos para hacer cosas. Eso nos motivó a formar la Colectiva Pajaronas”.

Salidas para mujeres

Andrea Lazo es emprendedora, tiene una tienda de reciclaje de ropa, y Macarena Fernández es psicóloga. Su primera iniciativa fue publicar fotografías en el perfil de Instagram que crearon en junio de 2020, @colectivapajaronas. Cada imagen estaba acompañada con las descripciones de las especies y de su entorno, además de reflexiones y recomendaciones.

“De a poco se fueron agregando más chicas y hubo un gran interés de las mujeres por participar. Nos preguntaban chiquillas cuándo salen, qué están organizando… y ahí surgió la idea de hacer estas excursiones de reconocimiento de flora y fauna nativa. La primera salida fue en septiembre el año pasado. Hicimos 10 salidas antes de la cuarentena en distintos lugares de Quilpué y de la quinta región, han participado más de 60 mujeres de todas las edades. Niñas que iban con sus madres, señoras mayores con sus hijas. Todas muy interesadas por aprender y conocer el territorio”, dice Andrea.

Colectiva Pajaronas nació precisamente para impulsar ese acercamiento y conocimiento en las mujeres. Y además hacerlo en un ambiente seguro, acogedor e íntimo. “Sentimos que está un poco estigmatizado que las mujeres anden solas. Sobre todo, en espacios alejados o con poca concurrencia de gente. Nosotras quisimos recuperar estos espacios de contención con la naturaleza y también reivindicar las formas de interacción y transmisión de saberes”.

Mirar, entender, cuidar

“¡No! ¿Cómo? ¿Tan rápido se llenó?”, escribe una seguidora en el post que anuncia una nueva salida. “¡Avisen si alguien se baja!”, comentan otras. Sus avisos de expediciones son bienvenidos y los cupos se llenan rápidamente. Sin embargo, la pandemia no solo obliga a reducir el número de personas, sino que durante las cuarentenas simplemente se anulan.

“Acá en Quilpué estuvimos con cuarentena total hartos meses. Pero seguimos subiendo material a las redes sociales sobre especies que habíamos registrado. Estamos ansiosas por retomar las salidas y las chicas echan de menos estos espacios”, señala Andrea. Ahora en mayo nuevamente se levantó la cuarentena y no dudaron en visitar el Humedal de Mantagua y pasar por el Humedal Concón. ¿Qué ven en estas salidas? Una garza cuca y garza grande, por ejemplo. Cisnes coscoroba, coipo, churrete acanelado, chorlos chilenos, chorlo de collar, trabajador y garza yeco. Todo es registrado en fotos y videos.

La contemplación de las aves conlleva una plácida mirada a la naturaleza en su más amplia definición. Ese es uno de los principios de la Colectiva Pajaronas, generar conocimiento para desarrollar conciencia. Por lo tanto, apreciar la belleza de los pájaros es solo un paso inicial. Luego está comprender su importancia en el ecosistema: su rol en la polinización de plantas, control plagas, consumo de desechos orgánicos. Pese a todo esto, se enfrentan a una continua pérdida de su hábitat.

“Con el avistamiento de aves queremos dar a conocer la gran cantidad de biodiversidad que tiene esta zona para motivar su protección. Participamos en limpiezas en el sector del estero y del cerro, siempre tratando de que la gente se dé cuenta de la cantidad de aves que hay. Que sepan que están cohabitando con nosotros siempre. Y que están resistiendo a todo lo que el ser humano ha provocado y sigue provocando. Falta mucha educación ambiental, tanto en principios de reciclaje como en identificación y conocimiento de las propiedades medicinales en la flora”, indica.

Vida verde, vida respetuosa

Para Andrea las acciones pequeñas, constantes y expansivas conseguirán mantener la naturaleza y perseverarla. “Desde pequeñas, Macarena y yo hemos tenido la suerte de vivir muy cerca del cerro, yo vivo al lado del estero. Siempre hemos estado conectadas con el territorio. Actualmente en la zona hay varios conflictos medioambientales que están amedrentando la biodiversidad. Las inmobiliarias que se dedican a construir amparados en el progreso están destruyendo la vida de todas las especies, incluidos los humanos”.

También lamenta el poco apoyo para las organizaciones enfocadas en la preservación del medioambiente. “No solo aquí, en todo Chile en general. Los intereses muchas veces son monetarios”.

Desalientos aparte, su invitación honesta y motivadora es a estar atentas y observar siempre este mundo que compartimos. “Desde tu patio o tu balcón, fíjate en el cielo. Mira qué aves hay y trata de identificarlas. Suma conocimientos. Nosotras de verdad sentimos que estamos un poco locas”, dice en broma. “Ocupamos la aplicación E-bird para ir registrando las especies que encontramos. Y cuando sabemos que hay un avistamiento nuevo vamos a ver si podemos también registrarlo. De verdad que el trabajo en la Colectiva Pajaronas nos hace felices. Estamos agradecidas de conocernos y de poder admirar la belleza de la naturaleza”, concluye.

¿Te interesa saber más sobre la Colectiva Pajaronas Quilpué? ¿Quieres apoyarlas, animarlas y acompañarlas? Síguelas en su perfil de Instagram @colectivapajaronas

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