Inicio Historias Sonia Hecker, 88 años: «Escribo sobre un país de oportunidades»

Sonia Hecker, 88 años: «Escribo sobre un país de oportunidades»

Científica, profesora e investigadora, prefiere no hablar de la Venezuela que la expulsó. En cambio, escribe un libro sobre aquel país que floreció en democracia, entre 1935 y 1998.

Cuando Sonia Hecker asistía feliz a sus clases en la Escuela Experimental Venezuela —hablamos de los años 40 del siglo XX— no imaginaba que a sus 80 años sería parte de la diáspora venezolana.

Su recién estrenada escuela era un centro piloto pionero de la educación activa: una institución que promovía la participación de los niños en su propio aprendizaje en Venezuela; un país que también iniciaba el camino de la democracia. Caracas apenas alcanzaba los 300.000 habitantes y Sonia recorría las dos cuadras entre su casa y la escuela bajo la generosa sombra de Los Caobos.

Mayúsculas apropiadas para esa especie arbórea que da nombre al sector. La toponimia de Caracas es verde y floral, pero no nos vayamos por las ramas…

Migrar a los 80 años

Mucho se ha escrito sobre el fenómeno migratorio de Venezuela en los últimos 12 años y de por qué esa cifra ronda los ocho millones de personas. Lo que es menos frecuente en esa ola es la edad de nuestra entrevistada: Sonia Hecker, caraqueña hija de centroeuropeos, científica, profesora e investigadora. Madre de tres hijos, abuela y bisabuela, es hoy una cercana compañía afectiva a pesar de la distancia geográfica que también forma parte de nuestra diáspora.

Nacida en 1937, vive en Buenos Aires desde 2019. Al hablar de su nueva ciudad, es imposible obviar la solidaridad con que Argentina ha acogido a los venezolanos, algo que esta nota también quiere destacar.

“En Buenos Aires hay mucho respeto por las personas mayores. Me ayudan si me caigo en la calle, me socorren; me siento muy acogida y valorada”, comenta la doctora Sonia; una mujer menuda, de hablar pausado y mirada aguda. Su voz conserva esa cadencia inconfundible que mezcla gentilicio y edad, un matiz que marca su ritmo particular para contarnos que lleva más de siete años escribiendo un libro sobre la historia contemporánea de Venezuela, específicamente del periodo entre 1937 —año de su nacimiento— y 1998.

Un relato personal de historia democrática

“La razón por la que termino mi relato en 1998 es que, de lo ocurrido desde que Hugo Chávez gana las elecciones hasta la fecha, ya se ha escrito demasiado«.

Su libro es un relato intergenérico que discurre entre recuerdos familiares en aquella Caracas que fue destino de diversas olas migratorias europeas, entre las que se encontraban sus padres. Caracas era entonces la meca de españoles, italianos, portugueses y árabes que enriquecieron la vida cultural de la capital.

“Creo que mis escritos pueden ser un aporte para las generaciones que no conocieron esa Venezuela. Un país de oportunidades en plena democracia, aunque sin obviar la represión durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y los primeros años del sistema, porque no todo era azul cielo”.

La historia cuenta que, tras la muerte de Gómez en 1935, los gobiernos de López Contreras y Medina Angarita iniciaron una transición lenta. Luego vino el denominado Trienio (1945-1948), un experimento democrático donde se instauró el voto universal y Rómulo Gallegos se convirtió en el primer presidente electo así, aunque un golpe militar lo derrocó en solo nueve meses. Más tarde, la dictadura de Pérez Jiménez (1948-1958) impuso el «Nuevo Ideal Nacional», una era de infraestructuras monumentales financiada por el boom petrolero, cuyo costo fue una represión feroz.

Tras la caída del dictador, el 23 de enero de 1958, se firmó el Pacto de Punto Fijo, un acuerdo de gobernabilidad para evitar nuevas tiranías. Rómulo Betancourt enfrentó guerrillas y atentados, dando paso a una estabilidad que, en los años ‘70, bajo Carlos Andrés Pérez, vio a una Venezuela inundada de dinero por el embargo petrolero árabe. Se nacionalizó el petróleo en 1976 y el país volvió a ser refugio de inmigrantes, esta vez latinoamericanos, que huían de atroces dictaduras en la región.

Este resumen histórico puede encontrarse en internet, sin embargo, lo que Sonia escribe apunta a la historia cotidiana; a la vida de esa clase media que accedía a la educación superior y configuraba una sociedad de gran movilidad social y calidad de vida.

68 años juntos: Sonia Hecker e Ildemaro Torres

“Cuando empecé a escribir compartía mi dedicación con las tareas de cuidadora de mi esposo, que estuvo diez años aquejado por el Alzheimer”. Sonia habla de Ildemaro Torres, su compañero durante 68 años: 4 de novios y 64 de casados. Médico, ensayista y figura clave del acontecer cultural venezolano; Torres encabezó la Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela y dejó una ingente obra dedicada al país y al humorismo gráfico como columnista del diario El Nacional.

Las bibliotecas se quedaron solas en Venezuela

«A esta edad soy consciente de que no tengo mucho margen para contrastar fuentes. Ildemaro ya se fue, y buena parte de nuestros amigos también. Algunos primos y amigos cercanos me dieron su testimonio para el relato de mis días de escuela, por eso estoy haciendo lo que quiero y puedo con la información, el tiempo y la memoria que tengo. Es una forma de revivir la historia de Venezuela”.

A sus ochenta y ocho años, comparte sus mañanas en Baires revisando la actualidad venezolana y asistiendo al taller online de literatura de no ficción de la periodista Milagros Socorro.

El epígrafe con el que comienzo este texto fue tomado del libro El Puente de las mariposas, de la neurocientífica Nazareth Castellanos, y con él enlazo los caminos de estas dos mujeres que, desde países y épocas distintas, comparten el estudio de la ciencia y el desentrañar del ser humano.

Mientras la Dra. Castellanos traduce investigaciones complejas en lenguaje sencillo, la Dra. Hecker transita décadas de docencia e investigación para escribir una crónica vital de 60 años de historia.

Ambas funden ciencia y humanismo, rigor y sabiduría literaria para contarnos, desde el afecto, la bendición del recuerdo del amor que recibieron.

Para envíos de información escríbanos a: redaccion@mujerdelsur.com

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