Mónica Gallo Giancola
Ella es Mariana Libertad Suárez. Tiene una voz cristalina que se emociona cuando habla de lo que le apasiona: la literatura hecha por mujeres. Algo a lo que ha dedicado las últimas dos décadas y cuya investigación la recoge en varios libros. Resaltan uno ya publicado titulado Criaturas que no pueden ser (Narradoras venezolanas en el postgomecismo) de 2005 y otro que está preparando sobre autoras que vivieron y crearon sus obras desde el fin de la Guerra Federal hasta el comienzo de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez “porque son las más invisibilizadas”.
Es mi profesora del Seminario Ellas frente al mar en la maestría de Literatura Latinoamericana y del Caribe de la Universidad de Los Andes, ULA (Venezuela) y ganadora del Premio Nacional de Literatura Stefania Mosca en la Categoría de Ensayo con su trabajo Ni contigo ni sin ti. Idilios, tensiones y fracturas entre feminismo y marxismo en la narrativa latinoamericana 1931-1956.
Se trata de un prestigioso galardón literario de Venezuela que es organizado por la Alcaldía de Caracas a través de la Fundación para la Cultura y las Artes o Fundarte y que rinde homenaje a la escritora, ensayista, narradora, cronista y docente venezolana Stefania Mosca (1957-2009).
También es autora de El retrato del polvo: (contra)memorias venezolanas y subjetividad femenina (1955- 1959). Editorial Equinoccio. Universidad Simón Bolívar. Caracas, 2019; Emancipadas. Feminismo e hispanismo frente a la Guerra de Independencia suramericana (Briceño, Puga y Sotomayor). Centro de estudios latinoamericanos Rómulo Gallegos. Caracas, 2017. Una ficción apretada en el pecho: memoria y contramemoria en Anastasia (1955), de Lina Giménez. Monte Ávila editores latinoamericana. Caracas, 2012 y Sin cadenas, ni misterios: representaciones y autorrepresentaciones de la intelectual venezolana (1936- 1948). Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos. Caracas, 2009.
Yo conversé con ella…
Mariana Libertad Suarez o como ser académica con pies en la Tierra
Esta chica de cabellera espesa y con rulos es profesora de Literatura y tiene más de 20 años con una cátedra en la Universidad Simón Bolívar (USB) de Venezuela. También es doctora por la Universidad Complutense de Madrid de Filología Hispánica y se desempeña como profesora de la Pontificia Universidad Católica del Perú e invitada de la Universidad de Los Andes, lo cual se enmarca dentro de su proyecto para terminar su segundo libro.
La mueve saber lo que piensan las mujeres y le interesa “la literatura histórica: las ideas, los testimoniales de las mujeres, historias de vida” De allí que trabaje por sistematizar el pensamiento feminista y delas mujeres sobre sus propios mundos en América Latina y (ahora) más circunscrito al Caribe como región que traspasa fronteras.
En su nuevo trabajo, enmarcado en el período histórico que va desde la Guerra Federal hasta la llegada de Marcos Pérez Jiménez, Suárez estudia los textos y las obras de “mujeres que tiene su especificidad”.
Esto quiere decir que ha revisado trabajos de autoras como Zulima o Lina López de Aramburu, Virginia Gil de Hermoso y Lucila Palacios entre muchas otras que, pese a sus barreras ideológicas, ya que algunas eran “socialdemócratas, comunistas, socialcristianas y se unieron en el feminismo como un lugar supraideologico (…) por encima de esas agendas personales (…) y esto se ve en sus obras”.
Estas mujeres intelectuales a las que ha estudiado (y que han dejado constancia de su época en sus obras) se encargaron de mostrar, denunciar o dibujar realidades de las que no eran tan afortunadas.
Contaron la violencia silenciosa e invisible que vivieron a diario durante décadas, las vejaciones sexuales, el pasar al segundo plano en pro de los padres, hermanos, hijos y otros hombres de su entorno. En fin, plasmaron modos de vivir silenciados a través de la historia que valdría la pena rescatar y conocer.
Mujeres que buscar visibilizar a mujeres

Pese a que esta es una entrevista a Mariana Libertad Suárez ella no se atribuye sola la tarea de mostrar a mujeres que escribieron realidades o fantasías y no trabaja sola. Varias son las que se han dado a la tarea de investigar, organizar, presentar y difundir el trabajo de escritoras latinoamericanas y del Caribe.
Menciona a María Teresa Torres y Yolanda Pantin, autoras del libro El hilo de la voz, un extenso ensayo histórico y sociológico (más de 1000 páginas) en el que las antólogas analizan el contexto político, social y cultural de Venezuela a lo largo del siglo XX y la posición de la mujer dentro de este entramado, e el cual también exploran las dificultades, los silencios y los mecanismos a través de los cuales las mujeres pudieron (o no) desarrollar una voz literaria.
Asimismo, hace referencia al trabajo de Luz Marina Rivas, investigadora y profesora universitaria que ha abordado este mismo campo de estudio y que recoge en dos trabajos (2000 y 2004) el estudio y la compilación de la producción literaria de mujeres como Laura Antillano, Milagros Mata Gil y Ana Teresa Torres.
No deja por fuera a “su amiga” recientemente fallecida Luz Marina Cruz ni a Emilis González. La primera, Doctora en Letras egresada de la Universidad Simón Bolívar y profesora asociada en la Universidad de Oriente (UDO), quien contribuyó al estudio de la literatura con enfoque de género y obtuvo en Ganó el VI Premio Internacional de Ensayo Mariano Picón Salas en 2013.
La segunda, es una poeta, cronista y profesora universitaria en la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda que no solo ha publicado poesía y crónica como Por arte de Rockola (Poesía, 2012) y Mamarrachos de los miércoles (Crónica, 2012) sino que trabaja arduamente la difusión y enseñanza de la literatura y es fundadora de la Cátedra Libre de Literatura “Agustín García” y de la Tertulia Literaria Hugo Fernández Oviol.
Permear la escuela
Alas mujeres escritoras no se led dio importancia en el período de las cruentas batallas de la Guerra Federal, tampoco durante el gomecismo, el postgomecismo, ni en los años de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (acompañado y solo) ni en años posteriores.
Hoy, en 2025, continúan invisibles. Seamos sinceros… quienes leen estas líneas… ¿a cuántas mujeres escritoras latinoamericanas y del Caribe leyeron en sus estudios de primaria, bachillerato universidad?
De esto está clara Suárez al decir que si bien han logrado avances para introducir seminarios y cursos sobre mujeres escritoras y mujeres escritoras latinoamericanas y del Caribe no han logrado “permear la escuela”.
Los programas oficiales de las instituciones educativas de todos los niveles obvian a Teresa de la Parra (1889–1936), Laura Antillano (n. 1950), Milagros Mata Gil (n. 1951), Antonia Palacios (1904–1994), Lucila Palacios, Dinorah Ramos (1903-1991), Enriqueta Arvelo Larriva (1886–1962), Ida Gramcko (1924–1994), Ana Enriqueta Terán (1918–2016), Elizabeth Schön, Hanni Ossott (1946–2002), María Calcaño (1903–1956) y a Edda Armas (n. 1948), entre otras.
Y sí. Desafío al SEO con esta retahíla de nombres porque merecen ser enumeradas aunque el párraf sea largo. Todas las están presentes en los trabajos de Mariana Libertad Suárez, María Teresa Torres, Yolanda Pantin, Luz Marina Rivas, Luz Marina Cruz y Emilis González y yo me siento en la obligación de dejarlas en esta web que tiene por nombre Mujer del Sur.
¿Cómo rescatar el gusto por la lectura? En primer lugar, sugiere que se vea como algo divertido. “Yo escribo porque es lindo” Además cree que “mostrar la literatura como una tarea nos ha jugado muy en contra (…) la lectura cómo hábito debe verse como que leer es algo entretenido y divertido”.
No obstante, se muestra optimista, al creer que ese hábito de los jóvenes de hoy que se comunican por escrito a diario en diversas plataformas digitales puede ser algo positivo… Hoy “no es caro escribir (…) libros digitalizados y al alcance de todos (…) es un momento estupendo para mover la lectura” porque “conocer los horizontes de sentido de otras personas es muy interesante”.
De cara al futuro
Por supuesto que no puede faltar en una entrevista hurgar en la vida de la escritora, docente e investigadora Mariana Libertad, cuyo nombre ya de por si es una bofetada a la vida macho-céntrica.
Le pregunto obre lo incierto de elegir ser escritora como profesión y me refuta: “Y no creo que sea incierto (…) me ha tocado vivir procesos migratorios (no por elección propia) y situaciones no tan fáciles y escribir me salvó”.
¿Qué hará en el futuro? Sencillo… seguir en lo que anda con tesón: “Solo se dar clases, investigar y escribir (…), leer archivos, proponer ideas” es lo que le da sentido seguir para seguir trabajando.
Eso hará seguir su siguiente libro y estudiar a las mujeres y en especial a las “mujeres que han narrado el caribe” (…) y fundamentalmente esa es mi propuesta”.
Para envíos de información escríbanos a: redaccion@mujerdelsur.com
Que gran mujer! Es importante que personas como ella sean más protagonistas.