Uruguay es un país donde el acceso a bienes esenciales se hace sumamente difícil para amplios sectores de la población, de hecho según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 la pobreza afectó al 16,6% de la población uruguaya. Siendo los niños los más afectados, tenemos que en menores de 6 años la pobreza es del 29,1% entre 6 a 12 años es del 27,3% y entre los 13 a 17 años la pobreza es del 26,5%. Además la UNICEF señala que unos 220.000 niños, niñas y adolescentes viven en hogares con pobreza multidimensional, es decir, con privaciones en vivienda, servicios, empleo, protección social o educación.
Por lo general bajo estas condiciones en los hogares los niños encuentran problemas de hacinamiento, a lo que sumamos la humedad típica que ronda el 90% en los meses fríos, viviendas con filtraciones y muchas dificultades para calefaccionar, debido por una parte la precariedad de los materiales en las viviendas y lo costoso de los servicios como la electricidad y el gas, la mala ventilación. En fin todo un caldo para el cultivo de las enfermedades respiratorias.
Según informe del año pasado del Ministerio de Salud Pública (MSP) reseñado en el País aumentaron las hospitalizaciones en menores de 15 años debido a las llamadas enfermedades respiratorias severas IRAG, alcanzando el porcentaje más alto registrado hasta la fecha. Informaciones de este año del MSP, establece que del total de los afectados por enfermedades respiratorias, alrededor de 21% son menores de 19 años, a lo que se le suma la continua disminución año a año del número de vacunados contra la influenza durante la campaña de invierno.
Tejidos del Corazón un pequeño aporte
Aunque este es un problema multifactorial donde encontramos aspectos económicos, culturales, sociales, así como de fallas en las políticas de Estado en el área de salud. También existen iniciativas básicas por parte de la sociedad, cuyo impacto es muy limitado, pero que al menos funciona para ayudar a muchos niños de condiciones precarias a contar con abrigos de lana que los ayuden en los días más fríos, mientras ponen el foco de la ciudadanía en un problema común que afecta a la infancia uruguaya.
La Fundación Secom, perteneciente a la empresa de acompañantes terapéuticos del mismo nombre, por más de 18 años, de manera conjunta con el Shopping de Tres cruces, vienen desarrollando la actividad «Tejidos del Corazón» en la que ayudan a niños y familias con dificultades económicas a adquirir un abrigo adecuado para el frío austral. La fundación coloca a disposición de las tejedoras la lana que puedan necesitar, y el Shopping ofrece los espacios de la zona de espera de la terminal de autobuses.
En esta ocasión durante la jornada «Tejidos del Corazón», alrededor de 100 mujeres de forma voluntaria por unas 6 horas tejieron 500 abrigos, que serán distribuidos a través de los centros CAIF (Centros de Atención a la Infancia y la Familia) son espacios socioeducativos en Uruguay dedicados a niños desde su concepción hasta los 3 años y sus familias, así como a través de comederos populares, (INDA-MIDES), o de iniciativa vecinal. Hasta la fecha se han repartido más de 10.000 prendas a lo largo de los 18 años.
A la par de las prendas que se realizan durante el evento, las participantes también llevan prendas previamente realizadas, en muchos casos terminadas con bastante antelación.
No obstante y aunque la idea contribuye a mejorar la condición de muchos niños, no existen indicadores que puedan establecer su impacto real, en la solución de los problemas de salud causados por la baja de las temperaturas durante los meses que van de junio a agosto.




