Por: Mónica Gallo
Este texto es sobre la sociedad que desfragmentamos todos los que tenemos más de 40 años. Cómo la cagamos, cómo fallamos y como ahora los jóvenes son acusados de estar quebrados, tener un lóbulo prefrontal frito y vivir en medio de la inmediatez. Todo es culpa de mi amigo Otto Rosales. Vayan y se quejan con él.
Hace unos días me paso un texto de la colega Rocío Márquez publicado en el diario La Nación de San Cristóbal, estado Táchira. Excelente como investigación y como explicación sociológica y comunicacional de este mierdero que vivimos en la marisma de información y desinformación de plataformas digitales. Pero, al final del texto quedé con un amargo sabor en la boca.
Después de leer algo muy bien estructurado y explicado que vivo todos los días en mi trabajo cotidiano como la puta de las palabras. Si, soy la meretriz que crea, diseña, redacta y edita para decenas y decenas de páginas web que incluyen cómo se hace una escalera de jardín con peldaños modulares, cómo se juega Sweet Bonanza en un casino online, cómo se compra un Mercedes Benz de segunda mano online o cómo elegir el último outfit para a primavera/verano que ya está aquí.

Muchos días me digo “pero, que trabajo de mierda tengo”… “escribo instrucciones para champú”… “creo los textos para los idiotas que van a botar sus reales en un casino online”… “¿en serio alguien lee la mierda que escribo?”…
Otros días digitalizo y actualizo aquella reflexión de Eduardo Galeano cundo dijo que los pobres construían casas y ensamblaban carros que no podían comprar o limpiaban hoteles a los que no podían ir. A veces me pasa…. Bueno, me pasa con los Mercedes Benz… no puedo comprar un carro usado de 30 mil euros porque en realidad no hago escaleras en mi jardín, no boto la plata en un casino online y la pinta que uso en primavera, también la uso en invierno. Pero, ustedes me entienden.
Mi consuelo es posicionar entre los tres primeros links que salen en las búsquedas de Google cualquier mierda que alguien quiera vender online. Por eso cobro y me pagan online y me permite trabajar en pantaletas en la sala de mi casa rascándole la panza a alguno de mis 5 gatos y viendo a algunas de mis 3 perras jugar con la pelotica de Mango Bajito.
Esa fue una decisión salomónica para no tener que hacer periodismo en un país donde bailas al son de alguien y vendes la dignidad o te expones a terminar en el Helicoide. EL resultado es un trabajo que me permite leer, rescatar a mis animales, darlos en adopción y hacer mis cursos de cocina.
Pero, ¿por qué me quedo un sabor amargo en la boca tras leer el texto de la colega? Vamos a jugar al SEO… sigue leyendo que te lo cuento.
La sociedad que desfragmentamos y por qué somos culpables
Rocío (espero que no se ofenda porque la tuteo) debes ser menor que yo: tiene cara de chamita o a mí me han escoñatado los años. Pero, la profesora de la ULA explica muy bien lo que sucede en las sociedades actuales en la que (como dijo Umberto Eco) cualquier imbécil está empoderado para decir una estupidez en redes sociales y el número de likes e interacciones hace tendencia cualquier pendejada como Punch.
El pobre mono enriquece hoy las arcas de muchos y otros miles opinan sin saber nada de cómo se estructura una sociedad de primates que, de paso, vive en un zoológico., Pero no voy a divagar. Decía que Rocío explica muy bien el meollo del asunto. Pero… el texto quedó mocho.
Ella es docente universitaria, ella está en contacto con esos chamos que creen que el marketing es solo digital y surgió con Instagram. Pero, es que ella forma parte del lado que ha fallado. La familia en primer término, la sociedad, el Estado en su papel de dictar los lineamientos del sistema educativo, la universidad y los docentes con su autonomía y los ciudadanos que no sabemos ser sociedad civil la hemos cagado porque la tecnología va más rápido y no podemos cruzar una calle comiendo helado.
Nos quedamos atrás
Llevo varios años diciéndole a mis antiguos profesores que la carrera de comunicación social es un dinosaurio. ¿Cómo carajos vamos a seguir enseñando en qué, cómo, dónde, cuándo y por qué cuando mi sobrinito de 5 años que apenas comienza a leer le pide a Google con comando de voz que le cuente sobre los gases de efecto invernadero?
Hoy cada persona con un celular y una cuenta en redes sociales es un periodista que toma una foto o un video y lo sube y voilá…. Se crea una noticia. Ya saldrán los puristas a decir que escribió mal, que no puso las comas o acentos. Pero, eso es adorno… ya la noticia es viral y medio mundo sabe lo que pasó aunque esté mal escrito y la fotografía este movida o a contraluz.
No solo yo opino así. Es una realidad que aplasta, pero muchos no quieren o no saben cómo aceptar, digerir, hacerle frente y adaptarse a los nuevos tiempos. La Universidad de Comunicación de China (CUC, por sus siglas en inglés), una de las más prestigiosas del país en su área acaba de eliminar… más bien pausar para rectificar las carreras de Traducción e Interpretación, Fotografía, Diseño de Comunicación Visual, Gestión Cultural y Artes Digitales y Animación que incluyen su famoso programa de Cómic que vende miles de millones al año en historia de muñequitos.
¿Es descabellado? NO. El secretario de la universidad, Liao Xiangzhong, explicó que esta medida es una respuesta directa al avance de la Inteligencia Artificial. La lógica de la institución es radical y se basa en que las tareas repetitivas como corregir color en fotografía, traducir palabra por palabra o la edición audiovisual básica ya las hace la IA en segundos y no se puede perder 3, 4 o 5 años (y el dinero que eso implica) en enseñarle a un chamo como se hace la vaina
Esto no quiere decir que todo esto desaparezca de la sociedad, sino que quiere hacer énfasis en la creatividad. En criollo: no van a invertir 4 años y un platal en enseñar habilidades que una máquina ya domina con IA, sino que quieren que ese chamo aprenda a pensar un mundo desde esta óptica nueva para la toma de decisiones estratégicas y se centren en el ingenio puro que es lo que una máquina tiene limitado… por ahora.

¿Y nosotros?
Aquí es donde la vaina se pone buena. Mientras en Venezuela estamos cocinando con leña y viendo videos de TikTok. Los docentes están atrás… los legisladores están atrás… la burocracia está atrás y no hay evidencia de que quieran dar un paso adelante. ¿Pruebas?
En Brasil, el 6 de junio de 2024, el político brasileño César Maia, quien además de haber sido alcalde de Río de Janeiro, en ese momento era concejal, estaban en una sesión oficial del ayuntamiento por Zoom que se reunió para discutir un proyecto cultural de la ciudad y en medio de la reunión se activaron las cámaras para mostrar al carajo sentado en el water de su casa, con los pantalones abajo y solo una camisa puesta.
Pero, ya va que en Venezuela no nos quedamos atrás porque Elías Jaua protagonizó su propia estupidez digital cuando hace pocos días (marzo de 2026), quien fuera vicepresidente y ministro de E-DU-CA-CiÓN decidió hacer un en vivo en TikTok para interactuar con la gente y el cabeza e ñame no domina la plataforma… y dejó todo abierto y ocurrió: desastre en tiempo real de insultos que iban y venían y se quedaron par siempre en internet.
Para rematar, tengo amigos docentes que no saben investigar bien con ChatGPT, Gemini, Claude, Copilot, DeepSeek o Duck solo por nombrar los que uso a diario para escribir pendejadas, sino que no se han montado en el autobús hacia la actualidad porque e futuro ya está aquí y los alumnos les hacen trabajos enteros con IA y ni se enteran porque no manejan ni herramientas de plagio ni de detección de IA.
¿Cómo pedirles a los chamos que nos respeten cuando ellos nos dan la vuelta canela?
¿Entonces?

Yo no voy a dejar mi artículo mocho. Hace un año exactamente buqué chamos para escribir textos (muy bien pagados) de apuestas deportivas y casinos y… de 20 candidatos no sirvió NINGUNO. Las únicas exigencias eran revisar la URL en la que iba a ir guindado el texto y NO USAR IA para redactar, pero podían usarla para investigar datos.
No lo logramos, no logramos encontrar 5 redactores. Todos usaban IA para hacer el texto de cero y no sabían intervenirlo y… cuando tienes un título universitario se supone que debes estar preparado para enfrentar el mundo laboral.
Eso no está pasando. Al menos no en Venezuela. Las quejas fueron que nosotras (las coordinadoras del proyecto) no los “ayudábamos” a aprender…. Ya vaaaaa… ¿usted estuvo 3 o 5 años estudiando comunicación o marketing y no sabe escribir 800 palabras de apuestas deportivas en la Champions League con una estructura de texto que, de paso, le suministramos?
Pues usted, su familia y el sistema educativo le falló y yo no puedo enseñarle algo porque o le enseño o produzco real. En ningún trabajo lo contratan si usted no cumple con el perfil. Los celulares no son solo para ver videos, no son niñeras para que el carajito no joda y no sustituye a un libro. Los chinos lo entendieron
¿Cómo enseñar en tiempos de IA? Lo primero que hay que entender es que nadie va a ir a lavar las pantaletas (calzones) al río habiendo lavadora y nadie va a pilar maíz para una arepa habiendo harina precocida. La tecnología llegó para quedarse.
Yo escribí un libro de Periodismo tradicional vs periodismo digital. Lo mandé a varios docentes y alumnos de comunicación y vendí cero ejemplares en Venezuela. Estamos graduando, como chorizos, niños que a lo sumo tratarán de ser infuencer en RR. SS y «no hay cama pa tanta gente.»
No estamos formando ciudadanos: estamos produciendo usuarios y después nos sorprendemos y escandalizamos cuando no saben pensar, escribir o cuestionar. Pero claro… ¿cómo van a hacerlo, si fuimos nosotros quienes les dimos el mundo ya masticado…y escupido… y.. ¿ahora nos molesta que no sepan cocinar?
Pero, hay maneras de crear interés, de propiciar concursos de productos creados con IA, proyectos super personalizados que ni el chamo más pila podrá engañar al docente más gafo con algo hecho por ChatGpt. ¿Cómo se hace esto?. quien escribe este texto SEO que ya casi llega a las 2 mil palabras permitidas, junto a otros profesionales de la comunicación dictamos cursos y talleres baratos. Contáctanos si quieres ser parte de la solución y no solo enumerar en un artículo burda e sesuo todo el peo que tenemos (y no el que se nos viene encima) de ser una sociedad no solo desfragmentada, sino escoñetada.





