En esta nueva etapa, Macu acompaña a almas perdidas que piden ayuda, a jóvenes atrapados por el miedo, a familias que necesitan respuestas y a aquellos que caminan con heridas invisibles.
Este libro es un viaje profundo hacia el misterio, la sensibilidad y el valor de ayudar a otros incluso cuando la oscuridad se hace presente. Una historia que invita a leer con el corazón abierto y a recordar que, a veces, la mayor magia nace de enfrentarnos a lo que no comprendemos.
La escritora Macu construye una historia donde las visiones, las energías y los misterios ocultos no funcionan únicamente como elementos fantásticos, sino como una extensión emocional de los conflictos humanos.
La escritora explicó que la idea nació de la necesidad de unir los dos mundos que siempre le han apasionado: el misterio humano y la parte que muchas personas viven en silencio, o sin saber que está ocurriendo. Desde pequeña le han atraído las historias oscuras, los secretos, las emociones profundas y la conexión con el mundo invisible, lo que no podemos explicar fácilmente.
De igual manera, subraya que nació precisamente de ahí: de imaginar una mujer fuerte, sensible e imperfecta, capaz de ayudar a otros, mientras intenta conocerse a sí misma. «Quería crear una saga donde el lector no solo encontrara misterio o sucesos sobrenaturales, sino también emociones reales, heridas humanas, amor, miedo superación y personajes que intentan sobrevivir a aquello que no pueden explicar».
– ¿Macu es la mujer que todos buscaríamos para que nos solucione los problemas? M.I.G.: – Es esa persona a la que llamarías cuando sientes que nadie te entiende. Escucha sin juzgar, lucha por quienes no tienen voz y se enfrentan tanto a la oscuridad humana como a sus propios miedos. Es médium, sanadora y buscadora de respuestas, pero sobre todo es una mujer que nunca deja de aprender.
– ¿Qué tipo de casos resuelve tu personaje? M.I.G.: – Macu resuelve casos relacionados con desapariciones, crímenes, injusticias y fenómenos que desafían la lógica. Su trabajo consiste en unir pistas del mundo visible con las del invisible para descubrir la verdad y ayudar a quien lo necesita.
– ¿Los enemigos de Macu también tienen facultades especiales o son delincuentes comunes?M.I.G.: – Los villanos de Macu no siempre tienen facultades especiales. De hecho, muchas veces los más peligrosos son los que parecen personas corrientes. La saga juega con una idea que me interesa mucho: la maldad no necesita poderes para existir. Sin embargo, también aparecen personajes que utilizan ciertos conocimientos para, manipular, controlar o hace daño. La lucha es contra la oscuridad venga de donde venga.
– ¿Y Luis, su compañero, qué papel juega en la historia? M.I.G.: – Es el policía que acompaña a Macu en muchas de sus investigaciones. Mientras ella percibe aquello que escapa a los sentidos, el aporta la experiencia policial, la lógica, y el sentido práctico. Juntos forman un equipo donde la intuición y la investigación se complementan para resolver casos que ninguno de los dos podría resolver por separado.
– ¿A qué se enfrenta la protagonista en “Macu, la hechicera entre dos mundos”?M.I.G.: – A una trama llena de misterio, injusticias y secretos ocultos.
Junto a un policía y a un cura exorcista, investiga sucesos que desafían la lógica mientras intenta proteger a personas vulnerables. La novela mezcla suspense, fenómenos inexplicables, emoción y humanidad, mostrando que la verdadera batalla entre la luz y la oscuridad también se libra en el interior de cada persona
– ¿Qué tanto tiene María Inmaculada Guerrero de Macu? ¿Tú también solucionas casos en la vida real? (¿cuáles son tus dones?)M.I.G.: – Macu tiene mucho de mí, nace de mi interior, intuición y de la voz que un día quisieron apagar. En la vida real he ayudado a resolver casos, aunque de manera diferente. A lo largo de los años he acompañado a personas que buscaban respuestas, he resuelto encrucijadas y conflictos y he ayudado en desapariciones, aunque mi papel principal ha sido acompañar a personas que necesitaban luz en el camino. Soy una persona con gran e intuición y buena canalizadora, veo lo invisible. Pero mi mayor don es la intuición y la percepción, con una gran capacidad para escuchar.
– Mucho se dice que el mal domina a la humanidad actual, que ser canalla está de moda. ¿Estás de acuerdo? Si es así, ¿por qué crees que esto ocurre?M.I.G.: – No creo que el mal domine la humanidad, aunque hace más ruido que el bien. Vivimos en una época de inmediatez, apariencia e individualismo. Y muchas veces se confunde con fortaleza y eso hace que determinadas conductas sean egoístas o manipuladoras. Sin embargo, en mi experiencia he conocido a demasiadas personas, generosas, valientes y capaces de ayudar a otros sin esperar nada a cambio.
– ¿La mujer traerá un cambio radical a la sociedad? ¿Qué cambio?M.I.G.: – La mujer ha traído un cambio importante: demostrar que la fortaleza y la sensibilidad pueden ir de la mano. Cada vez más mujeres alzan la voz, toman sus propias decisiones y ocupan su lugar sin perder la esencia. Ese cambio no solo transforma sus vidas, sino también la sociedad. La mujer ha construido un sociedad más consciente, más libre e igualitaria. Ha demostrado que la sensibilidad también es una forma de fuerza y que encontrar su propia voz puede cambiar muchas cosas.
– ¿Escribir te hace comprender más tu vida interior o el mundo externo?M.I.G.: – Ambas cosas. Escribir me ayuda a entender mi mundo interior, pero también a observar mejor el mundo que me rodea. A través de las historias termino descubriendo un poco más de los demás y de mí misma
– ¿Continuará la saga de Macu? M.I.G. –
Sí, Macu tiene muchas historias que contar, nuevos retos que afrontar y personajes que acabaran evolucionando junto a ella. Mientras que los lectores quieran acompañarla en su viaje.
Lectura sensorial y emocional
El libro, de 422 páginas, de la Editorial Círculo Rojo, apuesta además por una lectura muy sensorial y emocional. Las visiones, las percepciones y los encuentros sobrenaturales están narrados desde una cercanía íntima que busca que el lector no observe el misterio desde fuera, sino que lo viva junto a la protagonista. Esa combinación entre sensibilidad y tensión mantiene la historia constantemente suspendida entre lo inquietante y lo humano.
Lo que está en juego aquí no es una historia de brujas o fantasmas, sino el retrato sincero de una mujer que, entre la luz y la sombra, ha aprendido a reconocerse como “una elegida”. Y esa certeza, más allá del esoterismo, tiene un valor profundamente existencial.
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